miércoles, 24 de febrero de 2010

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Volante Por la Defensa de la educación pública universitaria gratuita

¡Por  la Defensa de la educación pública universitaria gratuita, laica y democrática!

Al pueblo trabajador jalisciense
A la ciudadanía en general
A la comunidad de la Universidad de Guadalajara

En enero de este año el entonces secretario general de la UdeG, Carlos Briseño torres, actual rector general designado en forma ilegal e ilegítima, amenazó con incrementar el cobro de las cuotas escolares, con lo cual dañaría más la ya de por sí precaria economía de los padres de familia. Esta medida antipopular, en el marco de la privatización de la educación pública fue frenada en gran medida por las movilizaciones de protesta del Foro Ciudadano y Universitario por la Defensa de la Educación Pública.
Briseño Torres, quien prometió demagógicamente que ningún joven estudiante se quedaría sin acceso a la universidad, a tono con la política neoliberal gubernamental de exclusión social de la educación pública, ha dejado a miles de jóvenes fuera de la UdeG. Es un hecho que la prioridad de las principales autoridades universitarias no es resolver los grandes y graves problemas que atraviesa esta universidad en crisis y exigen un incremento del presupuesto financiero, pero no para resolver la falta de aulas, infraestructura y equipamiento necesarios para la educación popular sino para destinarlas a las obras faraónicas de relumbrón como el Auditorio Telmex, el cual es un edificio más de los lucrativos negocios empresariales del cacique Raúl Padilla López, aparentando que sirven para la difusión de la “cultura universitaria” pero que en realidad sirven solamente para seguir enriqueciendo a una elite burocrática que ha tomado a la UdeG como patrimonio particular.

¡No al rechazo a los miles de jóvenes estudiantes!
¡Alto a la corrupción y al saqueo del presupuesto universitario!
¡Auditoria transparente y sanciones a las autoridades universitarias!
¡Por una universidad democrática, crítica y popular!

Frente Ciudadano y Universitario por la Defensa de la Educación Pública    
 Calle Independencia 969. Tel: 1202 8206


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FRENTE CIUDADANO Y UNIVERSITARIO EN DEFENSA DE LA EDUCACIÓN PÚBLICA

1. El reciente deceso trágico del rector general destituido Carlos Briseño Torres es síntoma de la profunda descomposición del grupo de poder enquistado en la Universidad de Guadalajara (UdeG), a cuya cabeza se encuentra el exrector Raúl Padilla López. Contradictoriamente, esto no significa que este cacicazgo pierda poder, pues sigue manteniendo sus nexos más o menos estrechos con el conjunto de los grupos de poder local y nacional a través de una red de relaciones cómplices, dentro de las cuales algunos intelectuales y periodistas se distinguen por hacer aparecer como avances lo que en realidad son retrocesos en la educación y la cultura universitaria, pues esta institución se ha venido manejando como un botín económico y político, cual si fuese un negocio capitalista cualquiera y un feudo de poder.

2. Esta institución de educación superior, la segunda en el país en términos numéricos, continúa debatiéndose en una serie de escándalos propiciados por la creciente corrupción e impunidad del grupo de poder cobijado por los gobiernos locales y federales, a cuya sombra protectora se cometen todo tipo de acciones adversas a los fines loables de una universidad pública que, entre otras cosas, debiera constituirse como la conciencia crítica de una sociedad lacerada por graves y grandes problemas sociales, entre los cuales se hace visible, lamentablemente, la creciente exclusión social de miles de jóvenes estudiantes a causa de las políticas neoliberales privatizadoras. En este punto debemos señalar que algunos jóvenes impedidos de ingresar a la universidad, toman la decisión fatal de quitarse la vida ante un futuro que se desvanece dramáticamente.

3. La UdeG en estas circunstancias se encuentra sumida en una profunda crisis académica y de gobierno. Carece de un ethos político, filosófico, cultural, educativo y ético, pues más que administrarse como institución pública para beneficio de la sociedad entera, se maneja como empresa promotora de espectáculos y entretenimiento.

4. La UdeG requiere de mayor presupuesto financiero en el marco de una reformulación urgente del gasto hacia necesidades estrictamente académicas, destinado a las verdaderas prioridades de la docencia, la investigación y la cultura, por lo que hace necesario establecer auditorias reales y acordes a un ejercicio transparente del dinero público.

5. Es necesario y urgente que la comunidad universitaria y la sociedad tomen conciencia de que la universidad no puede seguir un proceso decadente por sus autoridades sino a la búsqueda de una reforma universitaria integral para contribuir a una profunda reorientación del desarrollo social actualmente en crisis; de ahí el imperativo de una universidad democrática, abierta, crítica y científica, acorde a los preceptos constitucionales de la educación pública, laica y gratuita.

6. Es apremiante la tarea social por la democratización de la Universidad de Guadalajara, al igual que la del resto de la sociedad entera. La defensa de las instituciones públicas permite vislumbrar una salida a la profunda crisis social local, estatal y nacional.

FRENTE CIUDADANO Y UNIVERSITARIO EN DEFENSA DE LA EDUCACIÓN PÚBLICA

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Cartel 18 de Febrero

El Frente Ciudadano y Universitario
en Defensa de la Educación Pública
invita cordialmente al Foro:
Análisis y Alternativas
de la Universidad de Guadalajara

Ponentes:
Roberto Castelán
Juan José Doñán
Román Munguía Huato
Víctor Omar Nava González
Esperanza Romero Díaz
Sergio Ramón de Alba
Gustavo Monterrubio Alfaro (Moderador)

Auditorio Adalberto Navarro Sánchez
Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades
Jueves 18 de febrero a las 18:00 horas

Frente Ciudadano y Universitario en Defensa de la Educación Pública:
Sede e informes: Calle Independencia 606 (Centro), Tel: 12028206 / endefensadelaeducaciónpublica@gmail.com

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Ponencia en el tribunal popular

FRENTE CIUDADANO Y UNIVERSITARIO EN DEFENSA DE LA EDUCACIÓN PÚBLICA
Ante esta Tercera Audiencia del Juicio Nacional Popular del Frente Nacional contra la Represión (FNCR), los integrantes del Frente Ciudadano y Universitario por la Defensa de la Educación Pública queremos denunciar la flagrante violación a los derechos humanos educativos en la Universidad de Guadalajara.
1. Una primera y grave violación a estos derechos es la política perversa de rechazar a miles de jóvenes estudiantes para ingresar a la Universidad de Guadalajara, tanto en su nivel medio superior (preparatorias) como en su nivel superior (licenciaturas).
2. Este rechazo deliberado que hacen las principales autoridades universitarias obedece a la política de exclusión social y educativa en sintonía con las políticas privatizadoras neoliberales puestas en práctica por el régimen político mexicano durante las últimas décadas. En el caso de la Universidad de Guadalajara a partir de la rectoría de Raúl Padilla López (1989–1995) se empezó a instrumentar esta medida de exclusión social cerrando las puertas universitarias a miles de jóvenes, privatizando los espacios institucionales y aumentando el cobro indebido e ilegal de las cuotas y colegiaturas de la matrícula escolar.
3. Por ejemplo, a principios de este año, 23 mil 252 aspirantes a la Universidad de Guadalajara revisaron las listas de ingreso y solamente nueve mil 691 alumnos leyeron que habían sido admitidos. Esto significa que solamente el 40 por ciento del número de aspirantes logró entrar a esta institución educativa. En México, anualmente en promedio cerca de 300 mil jóvenes se quedan sin estudiar porque son rechazados,
4. Otro ejemplo más: La Universidad de Guadalajara cobra a los estudiantes cada semestre cuotas de hasta 400 pesos bajo el concepto de aportaciones especiales y condiciona su inscripción al pago de la misma. A partir de 2001 la alta burocracia de la Universidad de Guadalajara incorporó a las órdenes de pago correspondientes a la matrícula el concepto de aportaciones especiales. Los estudiantes pagaban 50 pesos, y este semestre la cantidad aumentó a 400 pesos sin conocer el destino de los fondos. Existe, pues un proceso de privatización directa dentro de la universidad tanto de los servicios educativos como de los espacios públicos.
5. Por supuesto, esta política nacional excluyente, atentatoria contra el Artículo Tercero Constitucional, pretende desviar todavía más los recursos financieros destinados al gasto social hacia las necesidades materiales de las elites oligárquicas para su enriquecimiento capitalista desmedido; es cierto que ha venido disminuyendo el porcentaje del presupuesto destinado a la educación para las universidades públicas del país, pero en nuestro caso, el rechazo de miles de estudiantes no es esta la razón fundamental sino la profunda corrupción existente dentro de la UdeG, cuyas autoridades desvían los recursos a obras suntuarias empresariales para beneficio de quien encabeza el cacicazgo universitario; es decir, Raúl Padilla López, quien está en complicidad y protegido por las autoridades gubernamentales estatales y federales. Es la malversación de los fondos financieros lo que está provocando la falta de aulas, de infraestructura y equipamiento, y de contrataciones de maestros capaces y de tiempo completo, con lo que consecuente e indirectamente se engrosa la matrícula escolar de las universidades privadas: esto es lo que llamamos una privatización indirecta, en perjuicio del pueblo jalisciense, quien aporta una parte sustancial del subsidio recibido por la UdeG.
El Frente Ciudadano y Universitario por la Defensa de la Educación Pública exhorta a que este Juicio Nacional Popular se pronuncie enérgicamente en contra de las principales autoridades universitarias que han hecho de esta institución educativa un verdadero botín económico y político para sus propios intereses de camarilla, por lo que también es necesario exigir auditorías serias y sancionar penalmente los delitos de desviación y saqueo impune de los recursos financieros universitarios.
El pueblo de Jalisco respaldará totalmente esta justa resolución democrática, considerando que se requiere este tipo de denuncias públicas para la defensa de la educación pública universitaria.
Además, proponemos a consideración de esta Audiencia que adopte la siguiente resolución:
  • La educación es un derecho humano fundamental
  • La educación debe seguir siendo un servicio público gratuito, no una empresa privada.
  • La educación es un bien público, no una mercancía a ser negociada para las ganancias de gobiernos nacionales o estatales o por organismos multilaterales.
  • La educación debe financiarse completamente por el gobierno y bajo control democrático para alcanzar equidad.
  • El plan de estudios debe ser respetuoso, democrático y satisfacer las necesidades de la comunidad: niños, jóvenes y adultos.
  • La educación debe respetar la diversidad cultural y promover igualdad entre y dentro de los países.
  • Los gobiernos no deben usar recursos públicos para financiar a escuelas o universidades privadas (el gobierno mexicano debe destinar el 8 por ciento del PIB).
  • La educación no se debe incluir en el Área de libre cambio de las Américas (FTAA), ni en el Acuerdo General en Comercio de Servicios (GATS), u otros acuerdos comerciales, porque es un derecho social, no una mercancía.
  • El gobierno debe mantener la capacidad de regular el interés público y de mantener o ampliar los servicios públicos.
Guadalajara, Jalisco, a 15 de diciembre de 2007.

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DEMOCRACIA UNIVERSITARIA 2

POR LA DEMOCRATIZACIÓN  DE LA UNIVERSIDAD DE GUADALAJARA
  
El modelo político vigente en la Universidad de Guadalajara está incontrovertiblemente agotado, pues contribuye al deterioro institucional.

Son múltiples y diversas las debilidades y fortalezas de la institución, como plurales los temas a abordar, discutir y diagnosticar, pero es innegable su profunda crisis generalizada.

Es necesaria la inclusión de la sociedad jalisciense a la par de los universitarios, para obligar a quienes detentan el control de la universidad, a propiciar la libre discusión de las ideas y propuestas, y a que del debate civilizado y fundado surja el diseño de Universidad que la sociedad y los tiempos demandan.

En este sentido, es insuficiente la perspectiva del Rector en el sentido de iniciar un proceso de discusión ceñido a “ejes estratégicos” de análisis, cuyo fin sería impulsar la “reingeniería administrativa”, en la que los rectores de centro, se convertirían en moderadores del debate interuniversitario, con las limitantes que ello implica. 

Tampoco es suficiente la propuesta de la mayoría de los miembros del Consejo de Rectores, fundada en la continuidad del Plan de Desarrollo Institucional por la vía de la regionalización y descentralización de la Universidad, buscando en lo posible, “adelgazar la burocracia” de la administración central universitaria –propósito tardío, que evidencia el deseo de reducir el ámbito de influencia del adversario. 

Ambas propuestas se afanan por relanzar el modelo antidemocrático –corporativo, clientelar, patrimonialista, corrupto y depredador– que ha frenado el desarrollo pleno de la institución.
Bajo esta perspectiva, las diversas concepciones respecto a la construcción de la democracia universitaria, cobran vigencia en la medida en que los esquemas corporativos de manipulación y control luchan por prevalecer como acervo de hegemonía facciosa. 

Han pasado casi seis décadas en que los vínculos entre Universidad y el anhelo democrático habían sido desterrados para dar paso a ceremonias y rituales que dejaron al descubierto el autoritarismo y la perversión en la toma de decisiones.

La democracia que proponemos, tiene que ver con el fortalecimiento de la igualdad social y la búsqueda de la justicia. La democracia entonces, la abordamos desde tres acepciones básicas:

1.- La democracia como posibilidad social no discriminatoria de acceso a la educación superior y de permanencia en ella. El actual modelo es excluyente, fomenta el rechazo masivo de jóvenes y estimula la deserción estudiantil. Dicho modelo avanza en la privatización de la educación superior, provocando que los jóvenes de bajos recursos económicos sean los más afectados.

El sistema educativo nacional, se encarga de segregara los hijos de los trabajadores en los ámbitos primario y secundario. La UdeG cierra el círculo en el bachillerato, la licenciatura y el posgrado.

De ahí que sea pertinente modificar los criterios de selección, promoción y permanencia de los estudiantes de la Universidad Pública de Jalisco.
 2.- La democracia como una aspiración de poner al servicio de las mayorías, los productos de la actividad universitaria. Es de conocimiento público que la burocracia universitaria, pone todo su empeño en fomentar y promover eventos “culturales” lucrativos.
La democracia de la que hablamos, tiene que ver con la reformulación del bachillerato, licenciaturas y posgrados; con la prestación del servicio social; con patentes técnicas y científicas; con la promoción de la cultura, como tal, no como negocio, y con la “función crítica” que sustancia a toda universidad que se precie de serlo.

 3.- La democracia igualitaria entre los miembros de la Universidad y como procedimiento de participación colectiva en la elección de los órganos de gobierno. Para poder hablar de transformación universitaria, es menester acotar el carácter verticalista–impositivo de la autoridad, así como equilibrar la representatividad de los órganos de gobierno. 

En ese tenor, es pertinente reconocer que los sindicatos blancos universitarios y la FEU, han jugado un papel indigno y represivo que han dañado la posibilidad de democratizar la vida interna universitaria. Del mismo modo, como se puede constatar en estos días, los miembros del Consejo General Universitario –incluidos los Rectores de Centro–, están urgidos por celebrar la reunión ordinaria del CGU, sin antes haber hecho una consulta a los representados respecto a su opinión o puntos de vista en relación a lo que sucede en la Universidad, actitud que habla de la falta de cultura democrática y la intención de revancha política de los consejeros.

La democracia que requiere la Universidad, debe auspiciar la libre discusión de proyectos y propuestas encaminadas a la edificación de una Universidad nueva, en sus estructuras y funcionalidad. Los universitarios tendremos que definir las nuevas formas de participación colectiva para regular las funciones y composición de los órganos de gobierno, atentos a reflejar las proposiciones de las mayorías y respetar el derecho de la minoría. También, tendremos que definir la forma de participación en la elección de las autoridades y cuerpos colegiados, fortaleciendo siempre, la autonomía frente al poder público. En ese ejercicio, será necesaria la modificación del régimen legal actual e ir modelando el requerido. Es necesario abrir un espacio democrático de reflexión crítica a la propia comunidad universitaria, ausente hasta el momento de la vida política institucional, y a la sociedad jalisciense, para debatir y proponer alternativas refundacionales a través de un Congreso General para una Reforma Universitaria.

En esa perspectiva, convocamos  a la comunidad universitaria y a la sociedad en general, al foro de análisis “Crisis y Democratización de la Universidad de Guadalajara” a celebrarse el día 4  de septiembre de 2008 en el auditorio “Salvador Allende” del CUCSH,  a las 5 P.M.



A T E N T A M E N T E
 28 de agosto de 2008

FRENTE CIUDADANO Y UNIVERSITARIO
POR LA DEFENSA DE LA EDUCACIÓN PÚBLICA